«Run Devil Run»: El exorcismo de Paul cumple 20 años a puro rock

El dolor se apoderó de Paul McCartney desde la muerte de Linda McCartney. El duelo duró un año, hasta que las lágrimas se secaron y McCartney volvió al ruedo como Linda hubiese deseado: con un álbum de su querido Rock N’ Roll al que denominó Run Devil Run.

McCartney hizo un primer intento con covers de Rock en 1988 a través de Choba B CCCP, editado solamente en la ex Unión Soviética con salida comercial al resto del mundo a partir de 1991.

En marzo de 1999, Paul actualizó aquel primer paso con el disco ruso y otorgó a las nuevas versiones un estilo agresivo, potente y que le sirvió al mismo tiempo como terapia para no vivir estancado en el recuerdo de Linda.

McCartney, que el 16 de marzo de ese año por fin ingresó al Rock And Roll Hall Of Fame como solista, reclutó a una nueva banda. Hizo llamados y consultó a cada uno de los músicos. David Gilmour, guitarrista de Pink Floyd y amigo suyo, le dijo que sí; Mick Green, guitarrista que estuvo en el álbum ruso también aceptó; luego ubicó al baterista de Deep Purple, Ian Piace, quien aceptó enseguida y por último convocó a Pete Wingfield para que se encargara del piano. Con él en bajo y voz, el grupo quedó listo.

Con vistas al nuevo proyecto, que también era una despedida simbólica al milenio con la música que forjó su destino, McCartney dejó que vinieran a él las canciones que más recordaba, excluyendo las que ya había realizado en Choba B CCCP. Eligió tracks de artistas como Elvis Presley (All Shook Up), Little Richard (Shake A Hand), Larry Williams (She Said Yeah), Carl Perkins (Movie Magg) y Fats Domino (Coquette).

La mayoría de los temas, un total de 20 en el borrador de McCartney, eran poco conocidos, no llegaron a ser hits, pero sin duda son parte del mejor repertorio del cancionero del Rock. Paul reservó una semana el estudio dos de Abbey Road para trabajar. Cada mañana preguntó si conocían tal o cual canción. En caso de una respuesta negativa, se ofreció a enseñarla. McCartney se tomó el tiempo de escucharlas y transcribir en un papel la letra. «Fue una gran sensación, eso lo hacía cuando tenía 15 años», dijo Macca.

Paul también pensó en incluir canciones originales, una diferencia a lo que hizo en 1988. Para eso ya tenía preparada What It Is, dedicada a Linda. «La empecé en el piano. Quizás ya tenía en mi mente hacer este disco de Rock And Roll. La escribí cuando Linda estaba viva, es una buena canción para cantarle a ella, tu eres lo que eres. Tiene un gran sentimiento para mí», manifestó Paul.

La que realmente le dio impulso al plan fue Run Devil Run, el nombre elegido para el disco. El título se le apareció a McCartney luego de una visita a Atlanta, con su hijo James, cuando en una de las caminatas por la ciudad percibió una tienda al estilo vudú que vendía remedios caseros. Cuenta la historia que Paul vio un baño de sales llamado «Corre Diablo Corre» y le pareció un buen nombre para una composición. Poco después, al estilo Chuck Berry, escribió Run Devil Run, un furioso Rock N’ Roll, con una historia extensa sobre el diablo y los ángeles, con genial prestación de Paul en la faz vocal y un coro que recuerda a Linda. «Ella estaba ahí cuando la grabé. Fue magia», dijo alguna vez McCartney.

La tercera composición bajo la firma McCartney resultó Try Not To Cry. Paul explicó a sus músicos cuál era la idea, basada simplemente en llenar espacios. A McCartney le dio cierta vergüenza presentarla frente a la banda porque resultaba muy sencilla, quizás un tanto naif, pero decidió incluirla en el álbum de todos modos. El arreglo para coros es un punto destacado en un Rock And Roll con cierto aire Pop. La banda captó muy rápido el mensaje de McCartney y significó uno de los momentos más recreativos del proyecto.

La primera escucha resultó sorprendente. McCartney eligió Blue Jean Bop de Gene Vincent para abrir el disco y fue un gran acierto. Lo que vendría después sería aun más placentero con una carga energética intensa. Mucho Rock para quitarse de encima, al menos por un rato, tanta tristeza. Ese ímpetu también lo proporcionó el productor, Chris Thomas, un viejo conocido de la última etapa beatle. Thomas trabajó con Los Beatles, Pink Floyd, Pete Townsend y principalmente con Sex Pistols. Ese listado también incluye a Wings con el disco Back To The Egg de 1979.

Run Devil Run no pasó desapercibido. Paul demostró que podía rockear como el mejor. Si alguien tenía duda de eso quedó totalmente demostrado en ese álbum. El exorcismo valió la pena.

About the author: julio

Leave a Reply

Your email address will not be published.